Tu obra avanza, pero el control de horas sigue en papel
En la obra se mide todo, los metros cúbicos de hormigón que se van a utilizar o los días de plazo. Pero hay algo que, curiosamente, sigue gestionándose como hace veinte años: las horas que trabaja cada persona.
Es habitual ver el parte del día en papel o hacer una llamada al encargado para preguntar quién entró y a qué hora. Mientras tanto, la obra continua y se continúan acumulando las horas extra sin imputar a cada proyecto. ¿Te suena de algo?
El problema no es la falta de control, es la falta de datos fiables
La gestión de equipos en construcción tiene una particularidad que la diferencia de casi cualquier otro sector: cada obra funciona como una unidad casi independiente. Tiene su propio jefe, su propio ritmo, sus propios subcontratistas y su propia forma de registrar las cosas. Eso, en lo operativo, puede tener su lógica. Pero en términos de gestión, es un problema.
Las horas se registran tarde, a mano y no existe una fuente única de datos. Lo que apunta el encargado puede no coincidir con lo que recuerda el operario, ni con lo que le llega al departamento de nóminas.
Y todo esto, conviene tenerlo aún más en cuenta, porque es un sector donde los márgenes son ajustados y una desviación del cinco por ciento en costes puede convertir una obra en un proyecto no rentable.
Lo que de verdad hace falta en obra
Antes de hablar de herramientas, conviene tener claro qué necesitas. Y en construcción, esto es bastante concreto:
Necesitas que el operario pueda fichar desde el móvil, porque no está delante de un ordenador. Está con casco y botas, a pie de tajo, y cualquier cosa que le complique la vida no va a funcionar. Necesitas, además, que esa información llegue a alguien en tiempo real, no tres días después.
Necesitas también una visión global. Que dirección pueda mirar un panel y ver qué pasa en todas las obras a la vez, sin tener que ir llamando uno a uno a los jefes de obra. Y necesitas que las horas imputadas a cada proyecto sean las reales, no una estimación a ojo hecha el último día del mes.
Unificar, no sumar herramientas
Aquí es donde Factorial tiene sentido para una empresa de construcción. No es otra herramienta más de fichaje. Factorial combina el control horario con la gestión de proyectos en la misma plataforma.
Cada hora que ficha un operario puede imputarse directamente a la obra correspondiente, así que ves en tiempo real lo que está costando cada proyecto. Sin esperar al cierre de mes ni a que alguien cuadre las cifras a mano.
Para constructoras, el plan que tiene más sentido es el Core Consulting, que incluye el control horario, las ausencias y vacaciones, y el módulo de Project para asociar las horas y los costes a cada obra. A partir de ahí, cada empresa suma lo que necesita: turnos para coordinar equipos, gestión documental para contratos y nóminas, firma electrónica para los trámites administrativos.
Somos conscientes de las prioridades en plazos, entregas, coordinación de operarios, etc. Pero la gestión de las horas no es algo que puedas seguir dejando para más tarde. Cuéntanos cómo lo hacéis ahora y os decimos qué tiene sentido para vuestro caso. Rellena el formulario o déjanos tu teléfono y hablamos.
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