EU Inc: crear una empresa en Europa en 48 horas y por menos de 100 euros
Montar una sociedad en España y operar con ella en Alemania, Francia o Países Bajos obliga a pelearse con cuatro ordenamientos jurídicos distintos, cada uno con sus formularios, notarios, plazos… Multiplicar eso por el número de mercados a los que aspira una startup nacida con vocación europea y genera un coste que de primeras puede que no se considere.
La Comisión Europea quiere eliminar ese coste. Su propuesta se llama EU Inc y la presentó el 18 de marzo de 2026 como pieza central del llamado 28.º régimen, una forma jurídica común para toda la Unión que conviva con las 27 nacionales.
El arancel invisible que frena a las empresas europeas
Los informes de Mario Draghi y Enrico Letta sobre competitividad y mercado interior pusieron nombre al problema. La fragmentación jurídica europea funciona como un arancel invisible sobre las empresas que quieren crecer fuera de su país. No hay aduana ni impuesto explícito, pero el efecto se parece. Constituir y coordinar una compañía en varios Estados puede llevar semanas o meses.
La cifra que maneja la Comisión da la dimensión del lío. Son 27 sistemas legales y más de 60 formas societarias conviviendo en un mismo mercado que presume de único. Una empresa alemana que quiere abrir filial en cuatro países repite el papeleo cuatro veces, con cuatro asesorías y cuatro criterios. Estados Unidos funciona con una figura societaria reconocible en todo el país. Europa, no.
Qué propone EU Inc
EU Inc es una figura societaria opcional y digital por defecto. Opcional porque no obliga a nadie: quien prefiera seguir constituyendo una S.L. española o una GmbH alemana puede hacerlo. Y digital porque toda la constitución se tramita online, sin pisar una notaría.
Los números del titular salen de ahí. La Comisión plantea un registro en 48 horas, un coste por debajo de los 100 euros y la eliminación del capital social mínimo. A eso se suman clases de acciones flexibles pensadas para dar entrada a inversores sin perder el control de la empresa, un esquema europeo de opciones sobre acciones (EU-ESOP) con tributación diferida hasta el momento de vender, y un procedimiento de liquidación digital simplificado para cuando el proyecto no sale.
EU Inc se articula como un reglamento, no como una directiva. Un reglamento se aplica de forma directa y uniforme en los 27 Estados sin que cada país tenga que trasladarlo a su legislación.
La figura nació pensando en startups y scaleups, pero la propuesta la abre a cualquier empresa que la considere útil. Quien constituya su sociedad bajo este marco necesitará, además, la capa con la que va a operar de verdad. Registrar un dominio propio es un primer gesto de identidad de una compañía que quiere venderse dentro y fuera de sus fronteras.
Del papel a la práctica: qué falta y cuándo llega
Aquí conviene bajar las expectativas. La Comisión aspira a un acuerdo entre Parlamento y Consejo para finales de 2026, pero el reglamento solo empezaría a aplicarse doce meses después de entrar en vigor, y la infraestructura técnica que lo sostiene todavía está por construir. La lectura realista sitúa las primeras constituciones de sociedades EU Inc no antes de 2028.
Y hay materia que la propuesta deja fuera. La fiscalidad sigue en manos de cada Estado. La contratación transfronteriza, la participación de los trabajadores y la resolución de disputas también. La base jurídica elegida, el artículo 114 del Tratado, permite armonizar el mercado interior sin que ningún país pueda vetar la norma, pero impide crear un tribunal europeo específico o un registro central autónomo. EU Inc unifica la puerta de entrada al mercado. Lo que hay detrás sigue dependiendo de 27 decisiones nacionales.
Constituir la empresa en 48 horas es la parte fácil. Ponerla a funcionar sigue dependiendo de decisiones que Bruselas no controla.
Nada de esto resta valor a la dirección del proyecto. Una sociedad constituida bajo este régimen arranca ya operando en digital, y ese arranque se completa con lo básico de siempre: una página web propia donde presentar el proyecto y un correo profesional con dominio propio que transmita seriedad ante clientes e inversores.
La Comisión ha pedido a Parlamento y Consejo cerrar el acuerdo antes de que termine 2026, con el objetivo de tener el mercado único funcionando como tal de aquí a 2028.
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