La ciberseguridad, uno de los sectores que más crece (y más contrata) en España
¿Puede la ciberseguridad convertirse en un motor económico en España? Los datos del Estudio sobre la industria de la ciberseguridad en España 2025, de INCIBE y CONETIC, apuntan a que sí: el sector facturó 6.351 millones de euros en 2024, el 4,65% de todo el negocio TIC, y crece a doble dígito desde 2020. Eso sitúa a España como cuarto mercado europeo, con el 12% de la facturación del continente.
La cifra de negocio es solo una cara del asunto. El sector emplea ya a unos 165.000 profesionales y la previsión es superar los 280.000 en 2029. El problema es que no hay gente suficiente para cubrir esa demanda: según el propio INCIBE, tres de cada cuatro ofertas de empleo del sector quedan vacantes por falta de candidatos.
¿Qué está empujando este crecimiento?
Hay varios factores. Por un lado, la presión regulatoria (encabezada por la estricta directiva comunitaria NIS2 y el cumplimiento del RGPD) obliga al tejido empresarial a elevar sus estándares de protección. Por otro, la migración masiva de infraestructuras hacia nubes como AWS, Azure o Google Cloud, junto al modelo de trabajo híbrido, ha multiplicado los puntos de vulnerabilidad. En 2025, el INCIBE gestionó 122.223 incidentes, un 26% más que el año anterior: la cifra más alta de su historia.
A esto se suma el impulso público: programas como INCIBE Emprende han apoyado la creación de empresas del sector, con cientos de proyectos incubados y acelerados en los últimos años.
El crecimiento no corresponde con el equipo humano
El crecimiento choca con un cuello de botella: faltan profesionales. Se calcula que en España quedan por cubrir más de 30.000 puestos especializados, y el propio INCIBE estima que tres de cada cuatro ofertas del sector se quedan sin candidato. Perfiles como analistas de SOC dedicados a la respuesta de incidentes complejos, ingenieros de entornos multicloud, consultores de gobernanza normativa y expertos en inteligencia artificial aplicada a la defensa se encuentran entre los más buscados.
Esta brecha de talento ha desatado una competitiva puja empresarial que mejora las condiciones de los profesionales. La ciberseguridad es ya uno de los ámbitos mejor pagados del sector TIC: un analista junior arranca con un sueldo de entre 28.000 y 35.000 euros brutos anuales, mientras que un director de seguridad (CISO) supera con holgura los 90.000 € y alcanza cifras de seis dígitos en las grandes corporaciones, hasta unos 168.000 € en empresas del IBEX 35. A la retribución se suma el teletrabajo, muy extendido en el sector, como una de las principales bazas para captar especialistas.
El empuje también se nota en el tejido empresarial: España cuenta ya con más de 3.400 empresas de ciberseguridad y solo en los últimos cinco años se han creado más de 400, responsables ya del 12% de la facturación del sector.
Si quieres estar a la última en tecnología y conocer todo lo que se mueve en el sector, ¡suscríbete a nuestro boletín!


Déjanos un comentario o cuéntanos algo.